Panorama militar
Los ejércitos de Aurelion no pueden ordenarse solo por número de efectivos. El Códice utiliza el Potencial de Combate como medida comparativa aproximada y después plantea la pregunta más importante: ¿dónde puede cada fuerza emplear realmente ese poder?
Cifras que dependen del lugar
El panorama militar es un modelo de inteligencia, no un censo divino. Su escala de Potencial de Combate es expresamente aproximada y se compila a partir de crónicas, reconocimientos y tratados inquisitoriales; una unidad toma como referencia a un infante medio con lanza y escudo. Eso hace que las cifras sean útiles para comparar masa, calidad de élite y armas especiales, pero peligrosas cuando se confunden con una ley física. Cien mil puntos detrás de una muralla, en el mar, bajo un campo ritual o fuera del territorio que los sostiene pueden significar cuatro guerras muy distintas.
Entre los estados humanos, los Reyes Blancos poseen la combinación convencional más sólida de masa, disciplina y logística. Su debilidad es la velocidad y el coste político; su ventaja especial es la capacidad de suprimir el poder mágico, no simplemente sumar más del suyo. El Imperio del Sol Negro convierte el fanatismo en choque ofensivo y puede destruir formaciones enemigas a un coste terrible para las propias. La Federación de Ciudades de la Tormenta es mucho menor en tierra, pero convierte flotas, infantería de marina y clima ritual en un dominio casi total del mar. Las fuerzas del Hueso de Dragón son medianas en masa bruta y excepcionales en sorpresas de ingeniería. Tres Monedas tiene menos fuerza permanente que las grandes monarquías, pero el crédito le permite comprar ejércitos y la magia contractual puede cambiar quién sigue combatiendo para quién.
Velmir revela el problema de tratar los mapas políticos como mapas de fuerza. Formalmente forma parte de la esfera del Reino Blanco, pero despliega una mezcla semiautónoma de séquitos nobles, infantería urbana, milicias y mercenarios temporales. Su debilidad es la unidad; su mecanismo de supervivencia es precisamente lo contrario: geografía, contratación flexible y diplomacia. El mismo principio se aplica aún más a las fuerzas no humanas. Los troles son máquinas de asedio vivas, pero escasos. Los vampiros son individualmente poderosos y estratégicamente ocultos. Los hombres rata son débiles por individuo y devastadores como enfermedad e infiltración. Las huestes orco-goblins combinan fuerza física de élite con número y maquinaria.
Los no muertos son la advertencia más clara contra las clasificaciones simples. El Bosque Oscuro puede sostener alrededor de medio millón de muertos reanimados, una cifra asombrosa, pero esa fuerza se derrumba al alejarse del territorio oscuro que la ancla. Por eso conviene leer el panorama como un mapa de problemas de conversión: población en tropas, tropas en fuerza efectiva, fuerza en ventaja específica de un teatro de operaciones. Quien confunde la cifra final con la respuesta completa ya está planeando la campaña equivocada.